15:45.
Un pequeño aviso.
Recoger a Audrey a las cuatro.
Viste el recordatorio.
Solo quedaba terminar una cosa.
Un poco de drama. Mucho cariño.
Para todo lo que pasa entre una alarma y otra.Una alarma para prepararte.
Otra para salir de verdad.
¿Y tú sigues pendiente de la hora?
Te presentamos Ohlalarm. Lo que toca hacer,
con una amiga que se hace oír.

















Amélie. De tu lado.Yo vigilo
la hora.
Querías llegar a tiempo.
Recoger a Audrey a las cuatro.
Viste el recordatorio.
Solo quedaba terminar una cosa.
«Mamá… otra vez llegas tarde».
«Perdona, cariño».
Te importaba. Aun así, se te pasó la hora.
«Vivo en tu teléfono.
Yo no hago ding. Me hago oír».
Un aviso para prepararte.
Un toque para buscar las llaves.
Una alarma cuando toca salir.
«Justo a tiempo».
Una ayuda para llegar a tiempo.
Más espacio para lo que importa.
Mamá…
otra vez llegas tarde.
Perdona, cariño.
ay…OHLALA!

15:45 Recoger a Audrey · Sal ahora
¡Mamá!
¡Ya estás aquí!
Justo a tiempo.
La alarma de «ve preparándote». La de «ahora sí, sal».
La de «en serio, ya». Todo ese trabajo lo haces tú.
Vamos a ponértelo más fácil.
Dime qué toca. Yo te ayudo con el cuándo.
Escríbelo, dilo o empieza con tu calendario. Ohlalarm te ayuda a convertir lo que tienes que hacer en una secuencia de alarmas.
Tú revisas las horas. Tú eliges el tono.
Y sigues con tu día.
Una amiga. Muchos matices.
Tú eliges el tono de cada momento.
El cariño no cambia.
«Un pequeño aviso: sales en media hora».
Siempre de tu lado. Sin sermones.
Por qué existe Ohlalarm
Ohlalarm nació con una madre que trabajaba, una recogida a la que llegó tarde y una notificación del calendario que pasó demasiado desapercibida.
Ese momento abrió una pregunta mucho mayor: ¿qué pasa con todas las personas que necesitan un montón de alarmas para organizar su día?
Y así llegó Amélie. Un poquito expresiva. Siempre de tu lado. Para ayudarte con lo que toca hacer y que puedas estar en los momentos que importan.
Yo estaré pendiente de la hora.
Próximamente en TestFlight.
Hasta pronto, Amélie.